NACRATU

Espiritualidad, soplos del mas allá.

How to cook crack, Master Chef, meteté en casa, cuarentena, cuarenta tontadas.

Asociaciones indebidas, cachondeo embebido, de botellón.

Salir a caballo por Madrid. Amar y ser amado.

Arcadas de alegría. Otra media pastilla roja. Tomar un el es de… moralejas, juegos de palabras, mensajes ocultos.

Intención de iluminar, pagar, encender, ponerse ciego.

No sacarse el graduado por los canutos. Supervivencia urbana, enseñanzas vitales y salud, sobre todo salud.

(Nacratu es: La autentíca salud) ¡LEE NACRATU!

De "Chus-man" para Nacratu.



Después de una mirada furtiva al monitor que tenía el vigilante delante entró en aquel establecimiento sin decir nada, aparte de tener la boca reseca por el crack fumado durante las últimas 36 horas, porque tampoco había motivos para saludar a nadie, el objetivo: pasar desapercibido.

A medida que avanzaba hacia los estantes del alcohol iba observando con disimulo aquellas cámaras de vigilancia situadas en el techo por si encontraba algún punto muerto

No se sorprendió al ver que algún desconfiado había mandado encerrar la mayor parte de las botellas tras un armario enrejado, al lado de este y en libertad lo único interesante parecía el vodka.

Se detuvo un momento a mirar los precios, cuando se percató de la presencia de otro vigilante de seguridad distinto al de la puerta.

Se vio a sí mismo, desde la óptica de aquel hideputa y también desde un fragmento de pantalla (eso si el muy cabrón no le estaba haciendo ya zoom… no, ahí todavía no le conocían)

Plantado frente al alcohol como era un comprador, así que con calma agarró una botella de vodka y tras un titubeo cogió otra más y se alejó de allí.

Botellas en mano fue acercándose a la caja y cuando se situó en el tercer y último puesto de la fila el segurata que patrullaba toda la tienda fue perdiendo el interés por él.

Desde aquella posición en la fila para pagar comprobó que el guardia de la entrada miraba al frente en su dirección manteniendo la vista apartada del monitor.

La cola avanzó quedando solo una pareja por delante, con disimulo giro la cabeza en la dirección del otro segurata y solo vio su frente por encima de un estante.

El momento del milagro se produjo cuando un grupo de chicas salió por la puerta, y el de la entrada giró la cabeza, para deleitarse con alguno de esos nalgatorios.

Al llegar su turno, preguntó a la dependienta si tenían sobres de cartas magic y se dirigió a la salida sujetando las botellas a cada lado dentro de los bolsillos del abrigo

Una vez por la calle y en previsión de una posible comunicación entre aquellos dos, adelantó a unos cuantos grupos de viandantes y se dirigió a la tienda de chinos más cercana para vender el género sustraído.

Así era Mala Saña…

Crapulencias. para todos los antiarKaNOs (estáis ahí, que se os oiga)